domingo, 7 de septiembre de 2014

NetWorking



Comienzo este nuevo grupo con el objeto de debatir las técnicas, opiniones, sugerencias o cualquier otro comentario que podamos usar para crear una red de contactos en la Red, con fines profesionales.



Para conseguir crear esta red hay que seguir una estrategia y aplicar una serie de tácticas. La estrategia es definir el objetivo que quieres alcanzar por medio de la comunicación y las relaciones personales. Las tácticas son las formas de conseguir los objetivos de dicha estrategia.

Una persona sola no consigue nada. En el mundo actual, globalizado e interactivo, lo que sobran son profesionales que hagan cosas. Puedes conectar con ellos con una simple llamada de teléfono o enviando un e-mail.

Para progresar y avanzar todos necesitamos de todos. Esto significa que puedes ser importante para otros y otros pueden ser importantes para ti, pero necesitas tejer una red de contactos en los que te puedas apoyar y ellos puedan colaborar contigo. De hecho networking significa trabajar en red o trabajar con una red (otros profesionales, clientes, proveedores, administración…)

Cuando tienes un problema acudes a tu entorno más próximo y preguntas. Eso es el networking. Te estás apoyando en un conjunto de personas con las que tienes relación.

El Networking aparece en tu vida profesional como una necesidad. Conseguir una amplia red de contactos se debe convertir en un trabajo más que hacer en tu vida. Conseguir una red de contactos profesionales estables requiere ese esfuerzo, metodología y orden. Y hacer networking no se acaba nunca, deberás mentalizarte y prepararte para hacer networking en todo momento. Eso sí, con cabeza, siguiendo una estrategia. El objetivo no es engordar la red por el mero hecho de engordarla.

Una cosa a tener en cuenta es que el networking no rinde resultados de inmediato. Los primeros contactos que hagas no van a abrirte sus puertas de inmediato para que puedas hacer negocio con ellos o con otros contactos que ellos te faciliten. Tendrás que ganarte su confianza y tendrás que dar algo (conocimientos, información, relaciones) antes de que ellos te los den a ti. La red de contactos que empiezas hoy a tejer hoy puede empezar a dar frutos al cabo de 8 o 12 meses. No te desesperes, confía en lo que estás sembrando.

Podemos definir el networking como:

"el arte de construir y mantener relaciones personales a largo plazo que impliquen siempre un beneficio conjunto para ambas partes"

Las tácticas que conviene respetar se basan en unas pequeñas reglas y consejos:
  • Es una habilidad social. Hay que tener una cierta capacidad, predisposición y gracia para acercarse al otro, presentarse y conseguir su tarjeta de visita. 
  • Se basa en dar y recibir. No te pongas a pedir ni no estás dispuesto a dar o incluso si no has dado antes.
  • Genera confianza. Para recomendar a alguien o para que alguien te recomiende no vale la primera impresión. Así pues, es posible que se tengas que realizar intercambios o contactos previos antes de obtener algún fruto por alguna de las partes.
  • No traiciones la palabra dada o el acto comprometido. Si has dicho que si al otro, hazlo y hazlo bien. Todo acto hecho a favor del otro y viceversa es un grano más que se suma a la confianza.
  • Agradecer siempre lo recibido, ya sea una información, un contacto, un encargo de trabajo o la solución de un problema. No cuesta ningún esfuerzo hacer una llamada telefónica o enviar un e-mail de agradecimiento.



Si consideras que puedes respetar estas sencillas reglas, adelante, estás preparado emocionalmente para hacer networking


Para hacer networking de una manera efectiva tendrás que contar con algunos instrumentos, de los cuales iremos desgranando entre todos en las próximas semanas. Básicamente estos instrumentos están relacionados con: estrategia, clasificación, recordatorios, seguridad en uno mismo, generar confianza, tarjetas de visita, documentación, comunicación, relaciones presenciales, relaciones virtuales.

Por último, si has llegado hasta aquí y has leído todo lo anterior, sin duda estás interesado de alguna manera en el networking. Bien, desarrolla tus objetivos y estrategias para conseguirlos comenzando a tener tu red de contactos. Una buena forma de comenzar es subscribiéndote a este grupo. Esperamos tus aportaciones.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Transmite confianza

A las personas se las evalúa no por lo que dicen sino por lo que realmente hacen, por cómo se comportan. La confianza se da cuando hay una coincidencia entre lo que se dice y lo que se hace. Si el pensamiento, las ideas y la conducta de la persona coinciden se genera confianza y se considera que la persona es integra.

La confianza es la creencia que una persona tiene en otra de qué en unas circunstancias determinadas se comportará de una forma determinada. Esta creencia nos viene determinada bien por una experiencia propia o por referencias de otros.

Las relaciones profesionales se basan mucho en la confianza mutua en el sentido de qué el qué contrata confía en el profesional para realizar el trabajo y el profesional confía que cobrará al final del mismo. Por tanto, de ahí la necesidad de generar elementos de credibilidad y confiabilidad sobre los que articular nuestra confianza como profesionales.

La finalidad de crear y mantener un halo de confianza es múltiple por diversas circunstancias:

  • Nos dota de credibilidad.

  • Nos sirve de presentación.

  • Ayuda a que nos contraten.

  • Nos da continuidad.

  • Crea vínculos emocionales.

La confianza se gana en pequeñas dosis. No solemos depositar confianza en la primera persona que conocemos. Necesitamos un tiempo para que la persona demuestre que merece nuestra confianza y que merece que establezcamos una relación personal o profesional.

Cuando conocemos a una persona tratamos de averiguar cosas de la misma. Esta averiguación la hacemos por diferentes vías:
  • Preguntamos a nuestro entorno próximo si la conocen y han tenido relaciones con la misma. 
  • Le podemos pedir que nos de referencias de sus clientes y podemos acudir a preguntar directamente a alguno de ellos. 
  • Si es un nuevo emprendedor que todavía no tiene clientes, le podemos pedir que nos permita preguntar en alguno de sus anteriores trabajos. 
  • Observamos si tiene una página web o un blog. Los escritos dejan mucho del pensamiento y de la personalidad de una persona. 
  • Si ha realizado publicaciones de artículos o tiene libros escritos o participa en algún medio de comunicación, acudimos a los mismos con la misma intención: informarnos sobre el posible comportamiento de la persona. 
La finalidad de todo esto es conocer a la persona y fundamentalmente si tiene coherencia en su comportamiento. Si con la rectitud y coherencia del comportamiento se ha ganado una credibilidad, la podríamos asumir en espera de que su comportamiento sea similar y por lo tanto los resultados también.

Cuando tengas colaboradores,  genera confianza de ellos hacia ti. La confianza que les generes les provocara seguridad. Ello hace que las personas se comprometan de una forma más decidida en el trabajo y sientan una mayor satisfacción en el. Es un gran apoyo para los colaboradores o empleados poder tener un superior en el que confiar en cualquier circunstancia. Saben que hay alguien que se preocupa por ellos y al que pueden acudir en buscar de orientación y ayuda. Es tremendamente negativo crear climas de desconfianza entre los colaboradores y el superior. Genera en los colaboradores estados de ansiedad y estrés. No saben a qué atenerse. Se provoca una corrosión del carácter.

La confianza se gana en pequeñas dosis, pero se pierde de forma rápida. Defraudar a un cliente con actos y comportamientos contrarios a los que se esperan, es grave. Generamos sentimientos de engaño que provocan un rechazo automático de la persona. No solo habremos perdido un cliente, sino que este puede empezar a comunicar aspectos negativos de nosotros,  lo que  nos pondría en dificultades en nuestra vida profesional.


Una cosa a tener en cuenta es que no podemos pretender generar confianza en todas las personas. Al igual que no le caemos bien a todo el mundo, tampoco vamos a provocar confianza en todo el mundo. Habrá personas a las que lo que decimos, lo que hacemos y como lo hacemos no les guste. No trataremos de cambiarlas, no lo conseguiremos. Admitamos que no podemos tener la confianza de todo el mundo y busquemos por otro lado. De igual manera, por nuestra parte no es bueno confiar en todo el mundo Tomemos nuestras precauciones. Aseguremos las ganancias de nuestro trabajo.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Emprender solo o acompañado.

Es un pequeño dilema determinar qué es mejor, si crear una actividad emprendedora con otros o hacerlo tú solo. No hay reglas definitivas sobre esto y sí bastantes opiniones al respecto, en ocasiones contradictorias. 


Emprender Solo.

Si la actividad que emprendes está muy ligada a tu persona, a tus capacidades, habilidades e incluso pretendes darte a conocer a través de tu valía personal, entonces lo mejor es que lo intentes tu solo. La razón se apoya en lo siguiente:

  • La oferta de servicio la constituyen tus conocimientos. Estos, junto con las destrezas que apliques son el principal instrumento para generar ingresos. La fuerza de la actividad que emprendes reside en ti y tú eres el principal activo.

  • La confianza la generas tú directamente tal como te presentas, con lo que dices y como lo haces. Los posibles clientes contratarán tus servicios en función de la confianza que hayas sido capaz de generarles. Ven tu persona y no ven otra cosa. Poco les importa lo que haya detrás. Les habrás ganado o perdido en función de tu propio comportamiento.

  • En un tipo de actividad muy personal. La infraestructura que necesitas al inicio es mínima. Con un móvil, un PC conectado a la red y un lugar desde el que trabajar (que puede ser tu casa) puedes iniciar la actividad. En cuanto a los contactos personales con los clientes, los puedes visitar directamente en sus oficinas o quedar con ellos en la cafetería de algún hotel cómodo y confortable. Ni mucho menos es necesario que te visiten a ti.


Emprender Acompañado.

El principio básico para buscar un socio en la actividad emprendedora es el de la complementariedad. Encontrar en el otro los conocimientos y habilidades que ti te faltan y así realizar una suma de capacidades con las que configurar una oferta de servicios.

Esto lleva a la separación clara y determinante de actividades. Cuando en la actividad de emprender concurren en su inicio dos o más personas, es necesario que desde el principio quede claro quién hace qué. El peor error que se puede cometer es que todos estén en todo. ya que así las cosas no avanzan, los esfuerzos se dispersan y las fortalezas de cada uno no se ven aplicadas y ni recompensadas.

El equipo inicial de emprendedores deberá prestar atención a una serie de aspectos:

  • No hacer dispendios inútiles. Hay que cuidar temas como los gastos del local. Tal vez con un local más modesto es suficiente; o incluso trabajar desde casa con una red interconectada.

  • No cargarse en exceso de personal que no aporte nada significativo a la actividad principal. Es recomendable contratar una persona que pueda hacer diferentes actividades a la vez como facturar, contactar citas con clientes y al tiempo hacer de administrativo.

  • Centrarse en la actividad principal. El equipo inicial de emprendedores deberá centrar todo su esfuerzo en las actividades que aportan valor y que son la principal razón de haber creado la razón social. Aquellas otras actividades, en especial las burocráticas, es aconsejable que las externalices.

  • Sopesar si interesa crear una razón social o actuar bajo una marca, manteniendo los socios su condición de autónomos. Esta es una alternativa que se debe estudiar, en especial cuando no se esperan de inicio importantes ingresos y menos de forma regular.